miércoles, 15 de mayo de 2013

EL DOLMEN DE MENGA.-UNA ESTRUCTURA EXCEPCIONAL

                           El dolmen de Menga. Una estructura excepcional.
Antecedentes.
Tal cómo se presenta en el estudio Hidrología del Subsuelo y Arqueología, tanto las estructuras para un uso funerario, como las destinadas a la relación con la divinidad, se construyen coincidiendo con el trazado de la proyección en la superficie del terreno, de las corrientes de agua subterránea existentes en el mismo.
Para ello, se elige el lugar en el que esta proyección, permite la edificación de unas estructuras del tamaño y forma adecuadas al uso para el que se destinan, además de cumplir con unas características que podrían definirse como rituales, determinadas por su finalidad concreta.

En el caso de un uso funerario, su característica identificativa consiste en que, ha de darse la presencia de dos corrientes subterráneas que se cruzan a diferente nivel, cuya proyección forma un ángulo cercano a los 90º. Las corrientes han de estar lo suficientemente próximas a la superficie, para que su detección permita diferenciar cada uno de sus márgenes y por lo tanto,  medir su anchura.
Se las denomina corriente somera.
El conjunto central se sitúa en la vertical del punto de cruce y, en los casos en que la estructura se desarrolla longitudinalmente, lo hace siguiendo exactamente las irregularidades propias de la corriente más próxima a la superficie del terreno, y siempre aguas abajo del punto de cruce.
En los dólmenes de Antequera se cumplen estas condiciones e incluso en el de El Romeral, que presenta un doble cruce, se construyen dos cámaras funerarias, con dimensiones adaptadas a las diferentes anchuras de las corrientes.

El dolmen de Menga no cumple con estas especificaciones y por ello, no se trata de una estructura destinada a un uso funerario.


Las estructuras destinadas a la relación con la divinidad, tienen como característica la presencia de dos corrientes situadas a tal profundidad, que en la superficie del terreno se detectan como una línea, sin que pueda medirse su anchura y que se cruzan formando un ángulo próximo a los 90º.
A estas corrientes se las denomina línea de corriente profunda.

El desarrollo de la estructura ha de ser tal, que los asistentes a las ceremonias, mirando hacia el punto de...
cruce, que constituye el lugar sagrado, reciban la corriente central de frente.



El resto de la construcción, se adapta exactamente a las líneas de corriente profunda  existentes en el terreno, de un modo que podría definirse también como ritual
Por esta razón a veces presentan irregularidades constructivas, inexplicables desde un punto de vista arquitectónico.
  
En ocasiones, la línea de corriente profunda que define el eje longitudinal de la construcción, es sustituida por una única corriente lo bastante próxima a la superficie para que su anchura sea medible, y que cumple con todos los demás requisitos establecidos anteriormente.
  
La explicación sobre la manera en que todas estas características de la hidrología del subsuelo, eran detectadas por sus constructores, careciendo de la tecnología y los conocimientos científicos actuales, se presenta en el estudio La técnica del Zahorí, cuyas sorprendentes conclusiones resultan ser de una extraordinaria eficacia técnica.
El dolmen de Menga. 

Desde el primer momento llama la atención por sus características constructivas, muy alejadas de las habituales en los dólmenes destinados a un uso funerario.
Lo que sería la cámara y el corredor se diferencian difícilmente y su interior, más bien presenta  las características propias de una estructura destinada a un uso habitacional, que las de un recinto funerario.

La intencionadamente irregular disposición de los pilares, parece obedecer a razones no relacionadas con una lógica puramente arquitectónica, así como la irregular alineación de los ortostatos que delimitan todo el recinto.



Termina de añadirse como anomalía extraordinaria, la presencia en su zona más interior, de un pozo de 19,5 m de profundidad.
Resulta excepcional, teniendo en cuenta su elaboración, con las herramientas y conocimientos técnicos de la época.

No hay dudas en cuanto a por quién y cuándo fue construido, ya que en su excavación arqueológica, se han encontrado los restos de las mazas de piedra dura con las que fue trabajado.

Es posible que la hidrología de su subsuelo, arroje alguna luz sobre todas estas cuestiones.

Hidrología del subsuelo.

 El análisis de la hidrología de su subsuelo, muestra la existencia de una única corriente próxima a la superficie, que discurre a rumbo 045º.
Está situada a una profundidad media estimada entre 58 y 60 m bajo el nivel del suelo del dolmen.

Es la única corriente somera existente, lo que excluye la posibilidad de que la  finalidad de su construcción fuese un uso funerario.

En niveles de gran profundidad, se detecta una familia de líneas transversales, probablemente todas ellas originadas por el mismo plegamiento geológico.
Cuestión esta que se aclarará en una próxima determinación, cuando el nivel freático esté más bajo y con ello puedan determinarse sus respectivos sentidos de circulación.

En el momento de llevarse a cabo las actuales mediciones, y debido a su alto nivel, se generaba una gran cantidad de señales parásitas y ruido de fondo, que hacían resultase muy dudosa la correcta apreciación, del sentido de circulación de estas líneas de corriente profunda.


La línea de corriente longitudinal proporciona una señal más potente, y la determinación de su sentido de circulación no ha presentado problemas.

Probablemente se encuentre en un nivel menos profundo que las líneas transversales o bien sea más caudalosa y turbulenta.
Técnicamente no es posible diferenciar entre ambas posibilidades.

La superposición de estas corrientes sobre el plano del dolmen, utilizando el eje de referencia y el punto de origen común, aporta información clave para comprender las motivaciones de su situación, y las irregularidades arquitectónicas que presenta en toda su estructura.

 La forma y dimensiones del mismo, siguen exactamente las dos márgenes de esta corriente, por lo que presenta las irregularidades propias de un curso de agua natural.

La posición del ortostato que cierra el fondo SW, se hace coincidir con una línea transversal de corriente profunda, que se cruza con la corriente somera central, formando un ángulo de 075º. Suficientemente próximo a la perpendicularidad.

Los asistentes a las ceremonias, situados en el interior de la estructura y mirando hacia el plano del cruce, reciben de frente la corriente somera, que define el eje central de todo el conjunto.

Por todo ello, se trata de una estructura destinada a la relación con la divinidad;  de un templo.

A lo largo del dolmen, también discurre una línea de corriente profunda, con un recorrido ligeramente zigzagueante. Hace  su entrada algo descentrada por el lado NW, a rumbo 065º, para salir poco antes del inicio del corredor, a rumbo 072º.

El resto de la familia de líneas de corriente profunda que circulan entre NW y SE, en sus puntos de cruce con la línea longitudinal, definen las posiciones de las columnas, así como las dimensiones y formas de las losas de cubierta, en su sentido longitudinal.

Esto explica las irregularidades constructivas que presenta todo el conjunto.


La singularidad de Menga.

Además de la rareza de tratarse de un templo, cuando lo habitual en estas estructuras es que se destinen a un uso funerario, presenta una singularidad que le hace único entre los hasta ahora conocidos.

En su parte más sagrada, el fondo SW, sus constructores excavaron un pozo que alcanza los 19,5 m de profundidad.
No hay duda de que fueron ellos, porque se han encontrado los instrumentos de piedra dura con los que lo trabajaron.


Evidentemente, se trata de un intento de acceder al rio, cuya proyección en superficie, condiciona el conjunto de forma y dimensiones de toda la estructura.
La pregunta a formularse es, para que intentaban alcanzar este río.

Si se hubiera tratado de extraer agua, no tiene sentido situarlo dentro del templo.
Se trata de otra cosa.

Con los conocimientos geológicos actuales, se sabe que a lo largo de los ríos subterráneos, además de agua, ocasionalmente circulan gases procedentes del subsuelo, algunos de ellos tóxicos, otros inofensivos, y que en ocasiones llegan a alcanzar una gran presión.
La inhalación de estos gases para lograr la supuesta comunicación con los dioses, es sobradamente conocida.
El oráculo de Delfos es un buen ejemplo de ello.

En todos los casos de los que se tiene noticia, se utilizaban surgencias naturales, bien directamente de gas, o bien de aguas por las que ocasionalmente borboteaban los gases, que con su inhalación provocaban el trance en las personas correspondientes.
Sobre estas surgencias es donde se edificaban los templos destinados a este fin.

El caso de Menga, es único en el mundo, porque se intenta de un modo artificial y utilizando los medios técnicos existentes en el 4.500 a.C., forzar la presencia de estos gases dentro de la cámara sagrada, por medio del acceso directo al río subterráneo.

En este caso concreto la cuestión a plantearse, es el por qué se detuvieron a los 19,5 m sin haber alcanzado el citado río.

La respuesta resulta evidente. Detectaron la presencia del río y comenzaron la excavación del pozo. Continuaron hasta que alcanzaron el nivel freático en ese lugar y el pozo se inundó, viéndose obligados a suspender la excavación.


Hoy en día, en ocasiones de periodo lluvioso, el pozo también se inunda.
El 17 de marzo del 2013, fecha en la que se realizaron estas mediciones, el agua alcanzaba los 4,7 m sobre el fondo del mismo.

En los periodos secos, aprovecharon para profundizar todo lo posible, pero finalmente llegó un momento en el que ya no pudieron avanzar más.

Ha de tenerse en cuenta que en esa época, el trabajo exigía la presencia física de los trabajadores en el fondo del pozo.

Las cosas parecen indicar, que conocían la forma de detectar la presencia de las corrientes subterráneas, pero desconocían el método para determinar su profundidad.
Es por ello por lo que comenzaron esta operación, que desde su inicio resultaba imposible para su técnica

Quedan con esto resueltas las cuestiones planteadas inicialmente.

Teniendo en cuenta la excepcional circunstancia de tratarse del único caso conocido, se abre la posibilidad de ejercer una serie de acciones que potencien y complementen estos resultados.

 

Málaga - Dólmen de Menga - Antequera

DÓLMENES DE ANTEQUERA. GUÍA OFICIAL

DÓLMENES DE ANTEQUERA -MÁLAGA -FOTOS ANTIGUAS

Málaga - Tumulo Dolmen de Viera - Antequera

 

 

1 comentario:

  1. La anchura del pasillo que va a la cámara en todos los casos de dólmenes esta limitada por la anchura de la vena de agua el pozo simplemente es el cruce de la vena de agua y el cruce de líneas harman esto es así en todos los dolmenes este punto suele estar en lo que llamaríamos la puerta que abre la cámara circular y que se da un nivel de energía positiva muy importante.todos mantienen estas características,saludos.

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